Ex gobernador chavista comparó ser gay con la drogadicción: “Que ningún hijo o nieto agarre esa condición”

En el día en el que la militancia LGBT+ en Venezuela desafió al régimen de Maduro y realizó la Marcha del Orgullo más multitudinaria de la historia del país, el oficialismo dio una nueva muestra de su hostilidad hacia las diversidades. “En el nombre de Dios, no aspiro a que un hijo o nieto agarre esa condición”, dijo refiriéndose a la homosexualidad el ex gobernador venezolano Henri Falcón en una entrevista del programa Par de Calvos, conducido por el periodista Vladmir Villegas.

El ex miembro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) también comparó la homosexualidad con estar “en el mundo de las drogas” y se manifestó en contra del matrimonio entre parejas del mismo sexo: “No puedo decir que estoy de acuerdo ahorita”, dijo en la misma entrevista alojada hace una semana en Yotube y cuyas declaraciones se han viralizado este domingo tras la masiva Marcha del Orgullo LGBT+ en su capital, Caracas.

Henri Falcón (1961) fue dos veces gobernador del estado de Lara siendo parte del chavismo y ha sido alcalde en el municipio de Iribarren del mismo estado. Se alejó del madurismo y fundó el partido Avanzada Progresista con el cual se presentó en las elecciones presidenciales del 2018, cuando Nicolás Maduro resultó electo en una elección fuertemente cuestionada. En ese entonces el ex gobernador denunció irregularidades y no aceptó los resultados de los comicios. Actualmente es presidente del partido Futuro, y si bien ha hecho apelaciones en busca del voto de los chavistas desencantados del régimen por la situación económica y política, sus críticos lo acusan de ser un opositor a la medida del régimen.

Homofobia de Estado

El pasado marzo el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, también generó gran enojo en los movimientos LGBT+ venezolanos cuando en el mismo programa Par de Calvos se mostró en contra del matrimonio igualitario. “La Constitución que yo firmé y aprobamos establece el matrimonio entre un hombre y una mujer, es lo que yo defiendo”, respondió el poderoso funcionario al ser consultado sobre la posibilidad de legislar por el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Y hace sólo unas semanas, en pleno Mes del Orgullo, el presidente Nicolás Maduro realizó en televisión un comentario homofóbico al pretender bromear con el color de camisa del gobernador venezolano Víctor Clark. “Aprovecha y te pones una camisita roja. Yo me voy a poner también una camisa roja, porque estar rosaditos nos pone sospechosos a los dos, sobre todo a ti”, dijo Maduro mientras el gobernador sonreía negando con la mano.

Maduro ya ha utilizado en el pasado epítetos homofóbicos para descalificar a sus adversarios, más famosamente a Henrique Capriles, cuando dijo que a él sí le gustaban las mujeres (sugiriendo a que su entonces rival no) durante un mítin político en la campaña para las elecciones de 2013.

Vale recordar que en 2014, distintas organizaciones LGBT+ del país caribeño elaboraron un proyecto de ley de matrimonio civil igualitario, en medio de la ola de ampliación de derechos en países como Argentina, Brasil y Uruguay.

Sin embargo, la iniciativa nunca fue llevada a comisión a la Asamblea Legislativa, la misma suerte que corrieron proyectos posteriores. Esperadas resoluciones del Tribunal Supremo de Justicia sobre la legalidad del código civil venezolano estableciendo que el matrimonio es solo entre hombre y mujer han caído en el limbo judicial.

Los reclamos actuales

El rechazo histórico del régimen de Maduro hacia la diversidad sexual no ha impedido que la ciudadanía LGTB+ salga a las calles a manifestarse en un país con centenares de denuncias de violaciones a los DDHH a miembros del colectivo, que van desde el desabastecimiento de antirretrovirales para enfermos de VIH/sida hasta delitos de odio que no son investigados por la Fiscalía.

En las marchas del domingo 3 de julio, además de una ley de identidad de género que reconozca a las personas trans, el movimiento LGBT+ salió para seguir ejerciendo presión sobre asuntos como el matrimonio civil igualitario, el reconocimiento de las familias homoparentales y la creación de una ley que proteja a la comunidad de toda forma de violencia por motivos de orientación sexual, identidad y de género.

Otras demandas del colectivo LGBT+ en la actualidad son por una educación inclusiva en las distintas etapas de enseñanza, además de una atención en salud diferenciada para personas trans y la aplicación del enfoque de género en los cuerpos de seguridad estatales.

También exigen la derogación de una ley del código de justicia militar, el cual todavía penaliza la homosexualidad en sus filas, del mismo modo que los centros de salud –sin que ninguna ley lo exija– impiden a personas trans y homosexuales donar sangre.

Tomado de Infobae

Publicado por Panama Times PTY

Periodistas y comunicadores.

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