El régimen de Kim Jong-un probó un lanzacohetes múltiple

Corea del Sur detectó este domingo el uso de un lanzacohetes múlptiple (MRL por sus siglas en inglés) por parte de Corea del Norte, según informó el Estado Mayor Conjunto (JCS).

“El ejército surcoreano detectó trayectorias de lo que se cree es un lanzacohetes múltiple entre las 18.21 y las 18.37 (9.21-9.34 GMT) de hoy domingo 10 de julio”, explicó el JCS en un breve comunicado.

Nuestros militares han reforzado la vigilancia y el control, y han mantenido una postura de preparación exhaustiva, al tiempo que han mantenido una estrecha cooperación entre EE.UU. y Corea del Sur”, añadió, sin más detalles.

La Oficina de Seguridad Nacional de la Presidencia celebró una reunión sobre los disparos del Norte, y dijo que estaba “vigilando de cerca” la situación en caso de que Pyongyang realizara más lanzamientos.

Es la segunda vez en el último mes que Seúl detecta el uso de este sistema armamentístico norcoreano.

Con esta son ya 20 las pruebas de proyectiles que el régimen ha realizado en lo que va de 2022, una cifra récord.

Corea del Norte, que lleva completamente aislada del exterior por la pandemia desde 2020, ha ignorado los llamamientos surcoreanos o estadounidenses para retomar el diálogo sobre desnuclearización, estancado desde 2019 e incluso ha rechazado los ofrecimientos de vacunas de Seúl para combatir la covid.

El año pasado aprobó de hecho un plan de modernización armamentística a cinco años que está detrás de este volumen récord de pruebas de proyectiles, y de los preparativos, captados desde el pasado febrero, para un nuevo test atómico, que sería el primero del régimen de Kim Jong-un desde 2017.

Funcionarios de Washington y Seúl también han advertido que el régimen aislado se está preparando para llevar a cabo la que sería su séptima prueba nuclear, una medida que Estados Unidos advirtió que provocaría una respuesta “rápida y contundente”.

El mes pasado, el ministro de Defensa surcoreano, Lee Jong-sup, dijo que Seúl “reforzaría” sus capacidades de defensa, así como su cooperación en materia de seguridad con Washington y Tokio, para contrarrestar la amenaza nuclear de Pyongyang.

Un total de seis cazas estadounidenses de alta gama F-35A llegaron al Sur la semana pasada para un ejercicio aliado de 10 días que se prolongará hasta el 14 de julio, en el primer despliegue público de aviones de guerra furtivos estadounidenses en el país desde finales de 2017.

Tomado de Infobae