Conexiones políticas ayudan a cabecillas de la MS13 a escapar de El Salvador

La liberación de un importante cabecilla de la MS13 de una prisión de máxima seguridad de El Salvador, y su posterior fuga, ponen de manifiesto la capacidad que tiene la pandilla para aprovechar sus conexiones políticas y las redes transnacionales para proteger a los miembros más importantes de la organización.

Las fotografías que publicó en las redes sociales la pareja de Elmer Canales Rivera, alias “Crook”, quien por mucho tiempo ha hecho parte la Ranfla histórica, permitieron revelar que él permaneció durante algún tiempo en un apartamento de lujo en El Salvador, para luego escapar hacia Guatemala con la ayuda del gobierno, y finalmente ingresar a México, según un reciente informe de El Faro.

Las grabaciones de audio obtenidas por el medio de noticias revelaron que Carlos Marroquín, director de Reconstrucción del Tejido Social y encargado de liderar las polémicas negociaciones entre el gobierno del presidente Nayib Bukele y las principales pandillas callejeras del país, “fue personalmente [por Crook] y lo llevó a Guatemala” tras su liberación a finales del año pasado. Posteriormente, otros miembros de la MS13 le dieron el empujón final hasta México.

La fuga de Crook, con la ayuda de un funcionario del gobierno, se produjo antes de una ola de asesinatos en el mes de marzo, provocada por la ruptura de las negociaciones entre el gobierno y la MS13, así como con ambas facciones de Barrio 18. El presidente Bukele respondió con una ofensiva sin precedentes que suspendió algunos derechos civiles y condujo al arresto de casi 50.000 presuntos pandilleros, aunque los grupos de derechos humanos han documentado cientos de detenciones erróneas y otras violaciones.

A pesar de la ofensiva contra las pandillas, Crook y otros cabecillas no han vuelto a ser capturados después de ser excarcelados, y son requeridos en extradición para enfrentar cargos criminales en Estados Unidos. En enero de 2021, los fiscales de dicho país dieron a conocer una inaudita acusación contra Crook y otros 13 líderes de la MS13 por delitos relacionados con terrorismo.

Análisis de InSight Crime

La MS13 está cosechando los frutos de años de trabajo en los que ha cultivado relaciones políticas en El Salvador y ha extendido su red de pandillas por Guatemala y México.

El hecho de que un líder de la MS13 haya sido escoltado personalmente por uno de los principales funcionarios del presidente Bukele hasta sacarlo del país, en un momento en que el gobierno les ha declarado la guerra a las pandillas, da cuenta de la continua influencia política de las pandillas.

El gobierno ha denominado a los pandilleros como terroristas y ha ido tras aquellos que rechazan las medidas de seguridad. Aun así, parece que la MS13 ha mantenido una sustancial influencia en la administración Bukele.

Mientras que, por un lado, los fiscales estadounidenses se preparan para acusar a dos funcionarios del gobierno que han sido centrales para estas conversaciones, los funcionarios salvadoreños tienen un interés personal en proteger a los líderes con los que han negociado. Si no lo hacen, corren el riesgo de que los pandilleros extraditados hagan tratos con Estados Unidos y revelen detalles de las negociaciones.

Las negociaciones políticas entre la MS13 y líderes del gobierno de El Salvador iniciaron al menos hace una década. A principios de 2012, la MS13 y Barrio 18 establecieron una tregua que involucró la participación de funcionarios del gobierno, así como representantes de la policía y del Ministerio de Seguridad. Más tarde, durante las elecciones presidenciales de 2014, las pandillas se sentaron con los dos principales partidos políticos del país en el momento, con el fin de negociar ciertos beneficios a cambio de su apoyo electoral.

Pero además de la política, la red transnacional de clicas de la MS13 también ha ayudado a aislar a los líderes pandilleros como Crook que permanecen prófugos. “El gobierno [de El Salvador] solamente lo trasladó a la frontera con Guatemala”, dijo un miembro de la MS13 a El Faro. Luego los pandilleros en Guatemala “fueron por él [a la frontera]”.

Después de permanecer por un tiempo en la ciudad de Jalpatagua, a menos de 20 kilómetros de la frontera con El Salvador, los miembros de la MS13 escoltaron a Crook y lo ayudaron a llegar hasta la frontera con México, como señala el informe de El Faro. Los pandilleros incluso se aseguraron de que cruzara la frontera y se dirigiera a la ciudad de Tonalá, en el estado de Chiapas, al sur de México.

Durante años, la MS13 ha venido operando el denominado “Programa México”, que se enfoca, entre otras actividades criminales, en ayudar a traficar salvadoreños hacia el norte y en usar sus conexiones para traficar marihuana hacia el sur para ser distribuida en El Salvador.

“Le dijimos [a Crook] cómo moverse por México y dónde esconderse. Aquí hay mucha ‘cancha’ [presencia de pandillas]”, dijo un líder de la MS13 a El Faro.

Tomado de https://es.insightcrime.org/