La última casa donde vivió Rafael Caro Quintero antes de su captura

Para llegar a su última morada es necesaria una camioneta todoterreno, bajar cerros, pasar por laderas, cruzar el mismo arroyo varias veces, y sortear a los hombres armados que vigilan la región

Los elementos de la Marina de México que dieron con el paradero de Rafael Caro Quintero en la sierra de Choix, en Sinaloa, también ubicaron la última morada en la que se ocultaba el narcotraficante hasta antes de su captura.

Se trata de un modesto inmueble para pasar desapercibido, ubicado en la comunidad de San Simón, donde solo hay seis casas y una de ellas era la del capo sinaloense, a la cual tuvo acceso el semanario mexicano Riodoce.

De acuerdo con fotografías publicadas por ese medio, el inmueble fue construido en medio de la sierra y se escondía entre la vegetación. La casa, de color beige, es de un piso, tiene tres habitaciones y fue montada sobre una base de concreto.

Para llegar al lugar únicamente hay un camino de terracería, y fue donde aterrizaron tres helicópteros de la Marina para desplegar a sus elementos.

Según testimonios recabados por Ríodoce, cuando Rafael Caro Quintero escuchó el sonido de los helicópteros, intentó escapar y se dirigió a un huerto de aguacates, pero no pudo avanzar más hacia la zona arbolada por problemas físicos, por lo que terminó siendo capturado por las autoridades.

Asimismo, el semanario detalló que en esa región la ausencia de policías municipales, estatales, Guardia Nacional y marinos es notoria, pues en 24 horas, ningún destacamento fue observado patrullando.

En cambio, un grupo de hombres armados interceptó a los reporteros en el municipio de Bacayopa para interrogarlos sobre el motivo de su visita.

Cuando los periodistas respondieron que se dirigían a la casa de Caro Quintero, uno de ellos dijo: “¿A la casa del señor? Déjeme ver”, para después alejarse por unos minutos.

“Pásenle, pueden irse tranquilos, nada les va a pasar. Ya saben que van”, respondió el sujeto al volver, dando así el inicio a una travesía de varias horas para llegar a su destino.

Es necesaria una camioneta todoterreno, bajar cerros, pasar por laderas, cruzar el mismo arroyo varias veces, abrir una puerta entre un huerto, cerrarlo y comenzar a trepar la montaña. Al llegar hasta donde el camino termina y el arroyo oculta la vereda, comienza un pequeño sendero que va hacia la casa número seis, aquella en la que vivía Rafael Caro Quintero antes de volver a prisión.

Tomado de https://laopinion.com/

Publicado por Panama Times PTY

Periodistas y comunicadores.

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