Revelan torturas sexuales en más del 30 por ciento de mujeres encarceladas en México

El sistema judicial en México presenta serias deficiencias para identificar y sancionar las prácticas de tortura entre la población carcelaria femenil del país, incluyendo los casos de tortura sexual.

Y es que, alrededor del 32.19 por ciento de las mujeres en prisiones mexicanas, sufrieron tortura sexual durante su arresto, traslado al Ministerio Público, arraigo, o traslado y estancia en el centro penitenciario.

Entre las prácticas más comunes destacan desnudez forzada, amenazas de violación o violación sexual, tocamientos en senos, glúteos o genitales, introducción de objetos en cavidades, así como toques eléctricos en senos, glúteos o vagina.

Así lo revela un documento elaborado por la Secretaría de Gobernación, denominado “Diagnóstico Nacional sobre Tortura Sexual Cometida contra Mujeres Privadas de Libertad en México”.

El informe forma parte de una investigación para dar cumplimiento a una sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2018, y para su elaboración se entrevistó a 1,280 mujeres recluidas en 66 centros penitenciarios femeniles y mixtos.

Fue así como se identificó que, a nivel nacional, aún existen deficiencias para la prevención, sanción y erradicación de la tortura sexual cometida en contra de las mujeres.

“Se identificó que el 79.3 por ciento de las mujeres entrevistadas señalaron haber vivido tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes… Asimismo, el 32.19 por ciento del total de mujeres refirió haber sufrido tortura sexual”, refiere el análisis.

Además, se incluyen algunos testimonios de las entrevistadas, en donde detallan las situaciones extremas a las que pueden ser sometidas para obligarlas a emitir una declaración de culpabilidad, o incluso para doblegar a sus parejas sentimentales.

“Fui detenida el 24 de noviembre de 2010 por personas no identificables, más de 10 elementos varones y tres mujeres; una de ellas participó, presenció y videograbó los actos de tortura sexual. Fui trasladada a un lugar desconocido, donde permanecí poco tiempo, después me llevaron al C4 y en los baños fui violada de manera multitudinaria, me orinaron, me introdujeron un arma de fuego en boca, vagina y ano; recibí descargas eléctricas en genitales y me dislocaron el brazo izquierdo”, señala uno de los testimonios.

Por último, se reveló que, de las investigaciones iniciadas por tortura sexual, en el 3.07 por ciento de los casos se emitió sentencia, mientras que en el 96.92 por ciento no ocurrió, es decir, las agresiones por estos delitos difícilmente se sancionan.

Tomado de https://laopinion.com/

Publicado por Panama Times PTY

Periodistas y comunicadores.

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