El chico de 14 años que violó y asesinó a su profesora: una hamburguesa y una película después de matar

Philip Chism había arrancado en su nueva escuela hacía apenas un mes. Sus padres se habían divorciado y él se mudó con su mamá de Clarkson, Tennessee, a Danvers, una ciudad de 26.000 habitantes cercana a Boston, en el medio oeste estadounidense. Así, el chico de 14 años tímido estaba comenzando a conocer a sus compañeros de clases y a sus profesores. Mientras tanto se acomodaba a la nueva dinámica de la vida cotidiana. Una vida solitaria y ahora alejada de su padre, tras la separación conflictiva.

Al comienzo sus compañeros lo consideraron un chico agradable y simpático, que de a poco se iba integrando a las actividades de la escuela del pueblo. En algún momento, hasta hizo una prueba en el equipo de básquet. Nada hacía prever que Philip Chism se iba a convertir en el violador y asesino de su profesora de matemática Colleen Ritzer.

La tarde del asesinato

El 22 de octubre del 2013 todo parecía normal en el Danvers High School. Habían terminado las clases y la profesora de matemática le pidió a Philip que se quedara después de hora para explicarle un tema que el chico no había entendido bien y necesitaba refuerzo.

Otro alumno, que dejaba unas carpetas en su casillero, escuchó la última conversación entre Philip y Colleen. Antes de cerrar su locker e irse, el chico escuchó los gritos de Chism y la profesora que intentaba calmarlo. “Probablemente se molestó cuando la profesora le preguntó por su familia, y esto le recordó los malos momentos que estaba pasando con el divorcio de sus padres”, declaró el único testigo de los momentos previos al crimen de Ritzer.

Aún queda en misterio que fue lo que convirtió al chico de 14 años que se estaba integrando a su nueva escuela del pueblo en un asesino y violador. Pero sus pasos quedaron grabados por las cámaras de seguridad de los pasillos del colegio de Danver en escenas de terror.

Philip entró en el baño. Colleen, que estaba sola, fue apuñalada y acuchillada 16 veces dentro de la escuela. El arma utilizada fue un cúter, encontrado en la mochila del chico al día siguiente, cuando fue capturado por la policía. Según la autopsia posterior, la profesora fue violada dos veces, una de ellas con un palo.

Hubo un hecho clave que pudo haberle salvado la vida de la profesora. Philip amenazó a Colleen con un cúter, le tapó la boca con un trapo y le sacó los pantalones. Mientras la violaba, una estudiante abrió la puerta del aula que buscaba un lugar para mejorar la señal de su celular, pero al ver al chico desnudo salió corriendo. La chica luego declaró que no vio a la profesora y creyó que Philip se estaba cambiando de ropa para el entrenamiento de básquet.

Las cámaras de seguridad, claves

Después del crimen, una cámara de seguridad de la escuela captó a Philip saliendo tranquilamente del baño con su mano ensangrentada. Colleen ya había sido asesinada. El chico estaba buscando un contenedor de basura para poder sacar el cuerpo de la profesora del interior del baño. En ese momento, los videos lo captan saludando a unos amigos, mientras buscaba algo para esconder el cuerpo, pero actuó con normalidad. En declaraciones en la Justicia posteriores, los jóvenes afirmaron que no vieron nada raro en Philip, pese a que acababa de apuñalar a una mujer en el baño del colegio.

Colleen nunca llegó a casa después del trabajo, ni contestó su celular que nunca fue encontrado. Fue reportada como desaparecida. Philip tampoco regresó a casa y se anunció su desaparición. Horas después del crimen, había dos personas desaparecidas en la misma escuela. La policía comenzó a investigar y una de las primeras cosas que encontró fue sangre en el baño.

Las cámaras de vigilancia de la escuela mostraron a Philip tomando un contenedor de basura. Más tarde se concluyó que el cuerpo de la maestra estaba dentro. Llevó el cuerpo a una zona boscosa cercana.

El cuerpo de Colleen fue encontrado al día siguiente en un bosque cercano. Estaba desnuda. Philip intentó ocultar el cádaver debajo de un montón de hojas. Pero una policía vio un dedo pulgar con la uña pintada con esmalte rosado que sobresalía entre las hojas secas y las ramas del bosque. Cerca del cuerpo de la profesora había una nota que tenía la firma del femicida: “Los odio a todos”.

Los pasos del femicida tras el crimen

Después de violar y asesinar a Colleen, Philip pareció no inmutarse. El chico fue a un bar tradicional de Danver llamado a BJ’s Wholesale Club y compró una bebida. Luego, usó la tarjeta de crédito de la profesora, que robó de su cartera, para comprar una hamburguesa en un local de comidas rápidas. Siguió deambulando por el pueblo sin rumbo y volvió a usar la credencial de su víctima. Aún con un resto de papas fritas, compró una entrada para ver la película Gravity. Qué habrá pensado el asesino de Colleen, mientras estiraba las piernas en la butaca, masticaba los restos de comida y en la pantalla Sandra Bullock y George CLooney se perdían para siempre en el espacio.

Al salir del cine, siguió con su carrera sin destino y fue detenido por la policía mientras deambulaba por una ruta cercana en la ciudad de Topsfield, vecina a Danver. En su mochila había pertenencias de la profesora. Fue arrestado y acusado de violación, robo y asesinato.

La policía encontró el cúter ensangrentado dentro de la mochila de Chism. Durante una audiencia previa al juicio, un oficial testificó que cuando se le preguntó a Philip de quién era la sangre, respondió: “Es de la nena”. En el bolso del chico, los policías también hallaron la ropa interior de la víctima y unos jeans con manchas de sangre.

Juicio y condena

Tres años después del crimen, Philip fue sentado en el banquillo y juzgado como un adulto, ya que en Estados Unidos la edad de imputabilidad en Estados Unidos son los 14 años. Fue condenado a 40 años de prisión por matar, violar y robar a Colleen Ritzer.

Durante el juicio, el abogado defensor de Chism argumentó que su cliente ha sufrido de un trastorno psicótico desde que era niño y que al momento del asesinato de Ritzer, respondía a voces y alucinaciones.

La defensa admitió que Chism mató a Ritzer, pero presentó el argumento de demencia. Anteriormente, la corte había determinado que Chism era capaz de enfrentar el juicio.

La fiscal Kate MacDougall argumentó que Chism no sufría de una enfermedad mental. Las imágenes de la cámara de vigilancia dentro de la escuela, entre ellas las imágenes donde aparecía Chism siguiendo a su víctima al baño, donde fue asesinada, fueron parte del argumento de la fiscalía. Para la funcionaria judicial, el chico fue capaz de charlar con amigos tras cometer el crimen. Hasta tuvo la frialdad de cenar una hamburguesa y sentarse a ver una película en el cine del pueblo con su mochila cargada de evidencia del crimen que había cometido.

Tomado de Infobae

Publicado por Panama Times PTY

Periodistas y comunicadores.

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